Cuestión de gustos

Hace mucho que no llueve a mi gusto y me he limitado a aprender a bailar bajo la lluvia de otros.

Estoy aprendiendo a juntar consonantes y vocales, constantes y vitales, para desahuciar a la pena que se ha atrincherado en medio del esternón.

Supongo que no debo rendirme.
Pero que conste que ya he luchado.

Que he devastado campos enteros de margaritas.
Que he desterrado mi hambre de más para ser feliz simplemente teniendo hambre.
Que he vocalizado “amor” y siempre sonaba a soledad.

A la tercera, la muerte no me venció.

Y aquí sigo. Amasando destellos de lucidez que, como un prisma, me desvelan los colores de la oscuridad, que también es otro modo de luz.

Nunca quise ser más que nadie.
Y acabé siendo menos que yo.

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12 comentarios en “Cuestión de gustos

  1. Aunque te lo diga poco a menudo, eres grande de aquí a Roma (pero yendo por el oeste y no dando solo una vuelta).
    Qué gusto leerte.

    Un abrazo.

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