La vida se paga

Me di cuenta de que la vida es muy puta, cuando todo costaba dinero.

Cuando tenía demasiadas notas en borrador y eran personas.

Cuando siempre veía amanecer en el coche de camino al hastío que supone trabajar para vivir.

Recuerdo perfectamente aquel día.

Era tal día como hoy, uno cualquiera, uno menos, una “x” tachando a mala hostia una cifra en el calendario.

Sin más. Como siempre.

Aquel día me recuerdo rompiendo todas las reglas y quedándome con trozos idénticos de quince centímetros. La media española y sin saber con cual quedarme.

Supongo que mi boca salivaba recordando despertar sin alarma el día anterior. O quizá eras tú. No lo sé a ciencia cierta.

Era un día para dedicar sonrisas en lugar de atascos para cruzar la Castellana. Un día difuso de no ser por un libro. Una parábola sobre el advenimiento que nunca conseguí entender.

Sí, un día de esos en que te lo curras y exprimes naranjas para dos. Con vitaminas y todo.

Y es que lo que se oxida es la sonrisa, lo que se pierde es una mano que jamás te soltaría, lo que se anhela son conversaciones que nunca se dieron.

El pasado es un arma arrojadiza
Y tú, la mano que lo sujeta.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s