Ahora que ya no

El abrazo fue sordo
la despedida muda.

Pusimos el mismo empeño en desaparecer, que en abrir los ojos cada mañana para buscarnos.

La puerta es la única que aun recuerda tus manos acariciando para buscar la cerradura, como quien busca el pajar y tan sólo ve agujas.

Hay una canción que ya no escucho
porque no quiero que te escapes de ella. Que acabes sabiéndome a rutina como los besos de buenas noches.

No se ya cuantas veces fui otro
para ser yo contigo.

Nunca he entendido aquello de la justicia poética.

Deséame. Suerte.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s