Viento a favor

Mis recuerdos suman más que todos vosotros en vuestras batallas por hacerla infeliz.

Ya no le escuecen vuestras canciones.

Ya no le tiembla el pulso al escribir  vuestro nombre en la lista de errores a olvidar.

Ya no habla con su terapeuta sobre con que pie se levantó la sonrisa el día que decidió abandonarla.

Ya no llora cuando, en una película, comienza la cuenta atrás y sabe como acabará.

No, ya no.

No sonriáis tímidos, mi vergüenza sabe tan bien como vuestro miedo, que eso no os gusta.

Pero ahora es ella, no vuestro reflejo, la que elige el color del día, la que decide cuantas cucharadas de desprecio le pone al café antes de quemarse la punta de la lengua con halagos.

Ya no.

Podéis iros en la dirección del viento.

Así no huele.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s