Distorsión

La enfermedad me aturde los atardeceres y los convierte en postales ajenas,
Fotografías que otros tomaron de la felicidad besando ruinas andamiadas,

Me medico contra la incertidumbre del que será mañana, contra la migraña que me atraviesa de sien a pecho,
Me oprime las huellas dactilares y me estirpo las lágrimas que salan mi copa de vino.

Me confieso ante un dios que hace vida y media que me dejó de oír,
Imploro clemencia ante la justicia de una mirada de acera a acera en la Gran Vía,
Y busco el triste consuelo, mirando las heridas de mis rodillas por volver a tropezar.

Mañana quizá sea un viernes cualquiera, y tal vez sea impar,
La soledad de lo indivisible entre si mismo,
La nostalgia, de no querer mirar atrás.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s