Aleatorio

Poema que nace en Aleatorio Bar y termina donde terminan los buenos poemas, en ella.

Versarnos fue el único delito que cometimos, tu espalda contra la pared, mi espalda contra los miedos, mis manos sobre tu pelo y tu pecho sobre mis sueños.

Piel brillante y pelo rizado, sonrisa ondeando en el mástil de tu vida. Me diste la mano y sin saberlo, curaste un par de males que tenia de nacimiento.

Entre la A y la O, detrás de las cortinas del escenario, prohibimos a una chica entrar más allá de donde dictan las normas, pedimos otra ronda y la gente nos miraba, supongo que de envidia por la forma.

Me juré versarte esa misma noche y no supe esperar más allá de Tribunal, Extremo sonaba en mis cascos, nada podía salir mal.

Ojos marrones, tienes los ojos marrones.

Y tu sonrisa es salvavidas de una guerra que llevo perdiendo años y tu espalda es el lugar donde pintar mil primaveras, un mapa del tesoro que conduce hacia tus piernas y que yo, solo te versé.

En eso quedamos.

Lo versos que nos dimos nos los guardamos.
Los sueños que nos prometimos, mañana estarán en mi diario.

Algún día te versaré en mi cama. La única música de fondo será la de tu garganta.

El mejor amanecer, siempre en tu espalda.

image

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s