Espinas

Le pedí que se quedara un poco más.  Y ella me preguntó cuánto,

Un par de vidas, le contesté.

Una por cada día que nos hemos visto.

Se deslizó suave bajo el edredón y yo sentí como se deslizaba dentro de mi vida.

“Esto va a doler”

Lo doloroso de una espina no es cuando te la clavas, sino cuando la sacas. Te estás metiendo tan adentro, que cuando te quiera sacar estarás infectada, vas a doler.

Ella me dijo que lo bueno, cuando se acaba, siempre duele.

Le pregunté si esto se iba a acabar.

Y ella ya estaba vestida en el ascensor.

Tropezar dos veces con la misma piedra no es bueno, salvo que la piedra te guste. Y un “te quiero” me subió a la garganta, florecieron abriles de mis ojos y le dije que a veces, el amor, se mide por esos segundos que te dejan sin aliento.

Ella,
Me había quitado la respiración.

image

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s