Caladas

Fumaba tabaco de liar, para enrollar dentro de el, todas y cada una de las mierdas que ella le daba,

Lo encendía con rabia, sin prisa, calada tras calada, con el humo que exhalaba, la borraba,

Sus ojos
Su boca
Su pelo
Su risa
Su espalda
Sus dedos
Sus uñas en su espalda

Y cuando se daba cuenta, el cigarro se había acabado, y con el, ella.

La peor parte de esta historia,

Es que el

Nunca

Dejó

De fumar.

20140329-143231.jpg

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s