La primera vez

¿Recuerdas cuando nos vimos por primera vez?
Que absurdo, claro que te acuerdas, fue hace relativamente poco.
¿El primer beso?
Como olvidarlo amor.

Tu, un vino, yo menos fino una cerveza, una tapa de regalo, el bar lleno de gente, tu ciudad repleta de vida…
Parecía todo orquestado para que por fin dejáramos de ser tu y yo para ser nosotros.

El camino a tu casa, por la ruta larga, querías alargar cada segundo, para que la luna fuera testigo mudo, que no ciego, del brillo de nuestros ojos cuando los cerrábamos para besarnos.
Mi guitarra te quedaba tan bien, que a veces pensé que sobrara yo.

Parada técnica, un bar cualquiera, a dos manzanas de tu casa, -aunque yo no sabía que estaba tan cerca del paraíso de tus sábanas- para comprar tabaco, pediste dos botellines, yo deseando recorrer todos tus secretos desnudos con mi boca y tu parecía que no querías llegar.
“No llegaremos a tu casa hasta el día siguiente” te dije, y aún eran las 22:30 y yo aún no sabía lo cerca que quedaba aquella puerta, aquellas escaleras que me subían al verdadero cielo.

Y así fue, una conversación cualquiera, por motivos que quedan para nosotros, tu voz llenando aquel local, mi guitarra tratando de acompañarte, una niña llorando al leer mi declaración de amor…
Me vi de pronto en el baño, llevado por el alcohol y los nervios, por el descontrol que suponías en mi vida, roto ante un espejo que se reía de mi, “a tus 30 años y vomitando por beber”, y sí, quizá esa noche me pasé con el alcohol, me pasé con tus besos, me pasé con los kms hasta tu casa desde la mía, me pasé con el perfume, me pasé al abrazarte tan fuerte, que no sabía bien sí aún estabas entre mis brazos, me pasé, pero tu también y gracias a eso, hoy nos seguimos perdiéndonos juntos.

Del resto de esa noche sólo recuerdo tu voz contra la almohada, tu cara pidiendo guerra a un cuerpo que tiene más batallas a la espalda que un general retirado, y yo sin saber medirme, te di cuanto tenía, recibí cuanto me diste, el reloj nos miraba sorprendido, pensando que serían algunas horas menos, que aquel idilio no llevaba tantas horas, y que no duraría muchas más, recuerdo la ropa tirada, como el que se desnuda para saltar a salvar a alguien al mar, desordenada, como me dejaste la vida dos días después cuando ya no te tenía entre mis dedos ni ellos estaban dentro de ti.

Recuerdo aquella noche, la primera, el resto de horas ya no se sí eran de día o de noche, pues sólo te conseguía ver a ti.

Esta vida es así, hoy estamos y mañana no, pero quiero decirte amor, que mientras la vida me deje estar, yo también estaré, que no hay caminos imposibles, que de tu mano no pueda recorrer.

Sólo quiero decirte amor, que mientras tu vivas, yo viviré.

20140225-150500.jpg

Anuncios

Un comentario en “La primera vez

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s